El hummus de remolacha es la evolución visual y gustativa del clásico puré de garbanzos de Oriente Medio. Al añadir remolacha cocida a la mezcla tradicional, no solo obtenemos un color rosa vibrante espectacular para cualquier mesa, sino que introducimos un matiz dulce y terroso que combina a la perfección con la cremosidad del tahini y el toque ácido del limón. Es una receta saludable, ligera y cargada de antioxidantes, ideal para dipear con pan de pita, crudités de verduras o como base para tostadas gourmet.

Ingredientes (para 4 personas)

  • 400 g de garbanzos cocidos (bien lavados y escurridos)
  • 250 g de remolacha cocida (al natural, sin vinagre)
  • 2 cucharadas generosas de tahini (pasta de sésamo)
  • El zumo de 1 limón grande
  • 1 diente de ajo pequeño (sin el germen)
  • 1/2 cucharadita de comino molido
  • 50 ml de aceite de oliva virgen extra
  • Una pizca de sal
  • 2 cubitos de hielo (el secreto para la textura)
  • Para decorar: sésamo, un hilo de aceite y unas hojas de menta o cilantro.

Elaboración paso a paso

Pon los garbanzos, la remolacha troceada, el tahini, el zumo de limón, el ajo, el comino y la sal en el vaso de una batidora potente o procesador de alimentos.

Tritura a máxima potencia. Mientras bates, añade los dos cubitos de hielo; esto bajará la temperatura de la mezcla y ayudará a que las grasas del tahini y el aceite emulsionen, logrando una textura mucho más aireada, suave y brillante.

Añade el aceite de oliva en hilo fino mientras sigues batiendo hasta obtener una crema homogénea y de color uniforme. Prueba y rectifica de sal o limón si fuera necesario. Sirve en un bol, haz un hueco en el centro con una cuchara y decora con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y unas semillas de sésamo por encima. Deja enfriar en la nevera 1 hora para que los sabores se asienten.

El secreto del hummus de remolacha perfecto

El equilibrio del dulzor es la clave. La remolacha es dulce por naturaleza, por lo que es fundamental compensar ese sabor con una buena cantidad de zumo de limón y el toque justo de ajo. El truco de los cubitos de hielo es lo que marca la diferencia entre un puré denso y un hummus con textura de mousse profesional. Si buscas un sabor más intenso, puedes asar las remolachas en el horno envueltas en papel de aluminio en lugar de comprarlas ya cocidas; el sabor será mucho más profundo y complejo.

Información nutricional (por ración aproximada)

  • Calorías: 260 kcal
  • Proteínas: 9 g
  • Hidratos de carbono: 22 g
  • Grasas: 16 g
  • Fibra: 8 g
  • Muy rico en antioxidantes (betalaínas) y ácido fólico

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