La dorada a la sal es una de las técnicas de cocina más antiguas y agradecidas para preparar pescado blanco. Al hornearse bajo una costra de sal marina, la dorada se cocina en su propio jugo, lo que garantiza una textura increíblemente húmeda y un sabor intenso que no se pierde durante la cocción. Es una receta ligera, elegante y perfecta para disfrutar del producto en todo su esplendor.
Ingredientes (para 2 personas)
- 1 dorada grande (unos 800 g – 1 kg) con escamas y sin abrir
- 2 kg de sal gorda especial para hornear
- Un poco de agua para humedecer la sal
- Rodajas de limón y ramas de romero o tomillo (opcional)
- Aceite de oliva virgen extra para servir
Elaboración paso a paso
Precalienta el horno a 200°C. Humedece la sal gorda con un poco de agua hasta que tenga la consistencia de arena húmeda para que se pueda compactar bien.
En una bandeja de horno, pon una capa de sal de 1,5 cm. Coloca la dorada encima. Cubre totalmente el pescado con el resto de la sal, presionando con las manos para formar una costra compacta. Deja la punta de la cola a la vista.
Hornea durante 20-25 minutos. Al sacar del horno, deja reposar 5 minutos. Rompe la costra de sal con cuidado, retira la piel y sirve los lomos limpios con un hilo de buen aceite de oliva virgen extra.
El secreto de la dorada a la sal perfecta
Las escamas son fundamentales. Nunca pidas al pescadero que las quite; actúan como un escudo natural que impide que la carne absorba demasiada sal, manteniéndola en su punto justo. Además, el tiempo es vital: si te pasas, el pescado quedará seco. El punto ideal es cuando al pinchar por la cola, la carne se separa fácilmente del hueso central.
Información nutricional (por ración aproximada)
- Calorías: 190 kcal
- Proteínas: 32 g
- Hidratos de carbono: 0 g
- Grasas: 6 g
- Bajo en grasas y rico en fósforo


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