Los calamares rellenos a la mallorquina son uno de los platos más sofisticados, completos y sabrosos de la cocina de las Islas Baleares. Esta receta destaca por su relleno rico y complejo, que combina las aletas y tentáculos picaditos con carne de calidad, piñones y pasas, todo ello guisado en una salsa de tomate y cebolla que es pura melosidad. Es un plato festivo que requiere paciencia y cariño en su elaboración, pero cuyo resultado final es una explosión de sabores mediterráneos que conquista a los paladares más exigentes.

Ingredientes (para 4 personas)

  • 8 calamares medianos y muy frescos (reservando aletas y tentáculos)
  • 250 g de carne picada (mezcla de vacuno y cerdo)
  • 1 cebolla blanca grande y 2 dientes de ajo
  • 50 g de piñones nacionales y 50 g de pasas de Corinto
  • 1 huevo duro picado
  • Para la salsa: 1 cebolla, 2 tomates maduros rallados, 100 ml de vino blanco seco, un poco de caldo de pescado.
  • Aceite de oliva virgen extra, sal, pimienta negra y una pizca de canela en polvo.

Elaboración paso a paso

Prepara el relleno: pica finamente las aletas y tentáculos de los calamares. En una sartén con aceite, sofríe la cebolla y el ajo, añade la carne picada y los trozos de calamar picados. Cuando estén dorados, incorpora los piñones, las pasas, el huevo duro y el toque de canela. Mezcla bien y deja enfriar totalmente.

Rellena los calamares con la farsa (no los llenes en exceso para que no revienten al encogerse con el calor) y cierra la apertura con un palillo de madera.

Prepara la salsa: en una cazuela ancha, dora los calamares rellenos y reserva. En el mismo aceite, sofríe la otra cebolla y el tomate rallado. Vierte el vino y deja reducir. Introduce los calamares en la salsa, añade un poco de caldo y cocina a fuego muy lento durante unos 35-40 minutos hasta que el calamar esté tierno como la mantequilla. Sirve con un poco de arroz blanco o patatas fritas en dados.

El secreto del calamar relleno perfecto

El dorado previo y el punto de cocción son las claves. Es vital sellar los calamares antes de guisarlos para que la salsa adquiera toda la potencia del marisco. No escatimes en el tiempo de guiso; el calamar debe quedar extremadamente tierno para que se funde con el relleno al cortarlo. El toque de canela, junto a los piñones y pasas, es el sello de identidad de la cocina mallorquina que aporta esa elegancia y profundidad de sabor tan característica. Si te sobra relleno, no dudes en añadirlo a la salsa final para darle más cuerpo y textura.

Información nutricional (por ración aproximada)

  • Calorías: 480 kcal
  • Proteínas: 35 g
  • Hidratos de carbono: 15 g
  • Grasas: 28 g
  • Muy rico en selenio, yodo y proteínas de alto valor biológico

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